Ocurre con las ciudades como con los sueños: todo lo imaginable puede ser soñado pero hasta el sueño más inesperado es un acertijo que esconde un deseo, o bien su inversa, un miedo. Las ciudades, como los sueños, están construidas de deseos y de miedos, aunque el hilo de su discurso sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y toda cosa esconda otra. Las ciudades invisibles, Italo Calvino.

Conviene recordar de vez en cuando que las ciudades que pisamos, un día fueron sueños y bocetos, que las arquitecturas urbanas son más humanas de lo que parecen o de lo que nos quieren transmitir. Esta serie fotográfica plasma las huellas que las ciudades están dejando en nosotros. Huellas que actualmente están influencias por arquitecturas cada vez más vacías, esqueletos de cemento sin nada que contener. Partiendo de la aceptación de que nosotros sí dejamos huella en el paisaje, busco hacer reflexionar sobre cómo nos influye el paisaje que nos rodea y hasta que punto somos resultado de este.

Arquitec(tú)ras.
2014